Se preveía ola de frío para el fin de semana y esta vez si se confirmó que el invierno había llegado y con él los primeros copos sobre la terreta que dan pie a los que no estamos acostumbrados, a ir en busca de nieve como si de un trofeo se tratara.
El jueves para empezar, una subidita al Cabesó nevado como nunca lo había visto con Juanma y Toñi; espectacular todo, la carrerita, las vistas, el revolcarse por la nieve y los cambios de luz con el atardecer reflejándose en el blanco elemento; bajo mi habitual buff no podía dejar de sonreir porque aunque
parezca muy simple estaba emocionado por la tarde vivida y compartida.
El sábado, día de mas frío tocaba bici y nos tiramos ni mas ni menos que a

compensó el frío de la bajada y la pérdida de sensibilidad temporal en los dedos a modo Juanito Oiarzabal. Menos mal que unos vinitos en los vascos lo curan todo….
Y hoy domingo un refrescante baño con la nieve de fondo en Aitana después de una trotadita playera, ha redondeado las experiencias con la ola de frío, sin olvidar la nevadita que nos ha pegado en Ibi, pero esta vez tapado hasta las orejas.

Ahora toca esperar a la próxima ola o a algún tifón del que a buen seguro también se podría sacar algo positivo.
Hay que adaptarse al medio para sacar lo mejor de él y lo mejor de nosotros mismos que simplemente somos una parte mas del mismo…..










