Cuando ibamos al cole, una vez entregadas las notas tocaba la fiesta de fin de curso y como en A To Trapo no podíamos ser menos, de la misma forma lo hemos celebrado en la mansión Villa Rosa con alioli, melva, cocas, brevas y litros de cerveza bien fría que ha entrado sola depuee del trote matutino que una gran parte del club hemos realizado, la mayoría con una bañá en bolas que ya la quisiera para si Spenser Tunick (principal exponente de la fotografía de grupos desnudos).
Previo al aperitivo yo ya llevaba 1:45 de carrera con subida incluida a Orgegia y bastante flojo de fuerzas, no se si por el calor, la ausencia de agua, la cena y los fuegos o la salida en bici de ayer. El resultado es que estoy baldado y creo que la falta de sueño acumulada puede tener algo de culpa.
Pero bueno, volviendo al tomate, y por poner el punto final en algún sitio para poder hacer balance, creo que la temporada ha dado mucho de si, tanto en resultados, como en nuevos amigos y compañeros, carreras distintas, entrenos distintos y sobre todo nuevas ilusiones que hoy en día es algo difícil de conseguir.
La cuestión es dirimir donde termina la temporada porque ahora estamos en mitad de temporada de triatlones y de carreras largas de montaña, pero en octubre ya empiezas con las medias y así no hay manera de cortar (si es que siempre lo quiero todo).
Por mi parte, no voy a realizar ninguna carrera en estos dos meses y voy a tratar de mantener algo la natación aprovechando el buen tiempo, haré salidas en bici pero para disfrutar, jugaré al squash, esquiaré en el mar, trataré de reengancharme al kite surf, mantendré el gim para potenciar cuadriceps y no seguir adelgazando…¿Y correr?; eso ya es otra cuestión, porque a pesar de que voy a reducir mucho la intensidad y los kilometrajes, voy a tener que entrenar los desniveles y acumular horas en la montaña porque ya tengo decidido que oficialmente quiero empezar la temporada con uno de mis objetivos para la misma. Y es, iniciándome en el mundo de la larga distancia en montaña corriendo el Trail de Botamarges de 63 km y 3000 m de desnivel el 18 de septiembre.
Se prevé un año duro pero espero mantener las mismas ilusiones y seguir contando con tod@s l@s que me han apoyado y l@s que me han acompañado durante este magnifico año.